Odio tu ausencia.
Creo que empiezo a tener problemas de drama.
Ya no quiero ser feliz.
No me da pena que me veas, total, mañana despierto y no me reconozco.
Tampoco a ti, pero todavía odio tu ausencia.
Y esto, ni son ideas ni son poemas.
Ni son gritos ni es dolor.
Es vergüenza pura que desgarra.
Sn sentido pero me acompaña.

No hay comentarios:
Publicar un comentario